AVISO A CUALQUIER LECTOR OCASIONAL SIN PENALIZACIÓN DE CARISMA POR FRIKISMO: Si el título en sí mismo de esta entrada no significa absolutamente nada para ti, es posible que no entiendas prácticamente nada de lo que voy a escribir a continuación. Eso también significa que tu cordura está de momento a salvo. Pero de todas formas, si quieres leerlo, haré alguna pequeña explicación para que lo comprendas mejor.
En España, el Ministerio de Ciencia e Innovación (antes de eso lo hacía el extinto Educación y Ciencia) tiene enormes programas subvencionados de contratación e incorporación de recursos humanos. Uno de los más populares en las empresas es el Programa Torres Quevedo, para contratación de doctores y tecnólogos en empresas. A las empresas les sale muy bien solicitar uno de estos programas, ya que parte del sueldo en ese año del candidato lo paga el Ministerio (es decir, lo pagamos todos). Y es prorrogable durante varios años, en función de determinadas circunstancias que, francamente, no procede analizar aquí.
En principio, esta medida podría parecer muy atractiva: se fomenta la contratación de titulados superiores (los tecnólogos tienen que ser obligatoriamente licenciados en cualquier disciplina, nada de diplomados) y de doctores, para que no se queden sólo en la Universidad. Probablemente, el programa nació con esa premisa. Sin embargo, lo que se está fomentando en la práctica es la contratación de mano de obra sobrecualificada porque sale más barato contratar a un licenciado con un Torres Quevedo, que a un diplomado sin Torres Quevedo. En definitiva, se fomenta lo que yo llamo política de contratación de Black Mesa. El que sepa de qué va todo esto y no necesite explicaciones, que pase al siguiente párrafo. Para el que no lo sepa, Black Mesa es una instalación de investigación de máxima seguridad y de alta tecnología en la que suceden los eventos del videojuego Half-Life. El protagonista, Gordon Freeman, es un doctor en física teórica del M.I.T. y, por tanto, un joven con una formación académica francamente notable. Sin embargo, en Black Mesa lo tienen poco más que de chico de las fotocopias: pulsando botones, moviendo palancas y metiendo muestras para analizar en espectómetros de antimateria. Justo el tipo de tareas que, por su complejidad, requieren de un doctorado, ¿verdad?
Por ejemplo: en la empresa en la que trabajo, tenemos becados a estudiantes de ingeniería e ingeniería técnica reparando equipos que se estropean a nuestros clientes. En otras empresas, por poner más ejemplos, tienen a licenciados en telecomunicaciones picando código en Java, o a titulados en publicidad de recepcionistas. Podríamos ahondar en el debate acerca de si los puestos de trabajo en España requieren de la cualificación académica que se está fomentando desde las Universidades, o si por el contrario lo que se necesita es más gente de Formación Profesional, o de si eso es bueno o es malo, o de si realmente la Universidad española enseña algo útil, o de si Bolonia será bueno o será la perdición para los universitarios, o de si las becas en prácticas o de proyecto fin de carrera son una tapadera para tener trabajadores sin sueldo, o de si es justo que a los estudiantes de FP los tengan en prácticas trabajando sin que vean un duro. Pero tampoco es mi objetivo aquí hablar de eso. Hoy toca hablar de todos aquellos jóvenes investigadores que ven pasar su carrera ante sus ojos con becas miserables. Sí, ya sé que es un tema muy trillado. Pero no por ello deja de tener su importancia. Ya no sólo por lo que eso augura al futuro de la I+D e I+D+i de este país (supuesto motor que nos sacará de la crisis). No sólo por la frustración de personas, y por extensión de carreras, que son brillantes. Sino porque ¿nadie se ha planteado que tal vez un día los becarios se harten y, azuzados por la frustración y la ira, organicen una venganza que ríete tú de la de Gordon Freeman en Black Mesa (brechas dimensionales y alienígenas hambrientos incluidos)?
Investigadores, FP's, mileuristas y becarios del mundo... ¿a qué estáis esperando?







robbie
6 feb 2009 | 03:02 PM
Creo que el bueno del calvo tiene mucho que decir con respecto a las labores que ha tenido que desempeñar últimamente y que se alejan de sus aspiraciones.
Yo pasé por algo parecido en su momento. El hastío al desempeñar labores que no se correspondía a aquello por lo que había estado luchando pudo conmigo y acabé claudicando a la evidencia, decisión que, poro otro lado, siempre agradeceré.
doctorpi
6 feb 2009 | 07:03 PM
Yo no estoy en ningun programa gubernamental ya que soy autonomo, pero tambien hago de picateclas repetidamente. Así que el hombre-orquesta es el arquetipo del ingeniero en España.
Lo que cuentas de todas maneras tiene unas ramificaciones defraudatorias que , entendamonos, si daban con el empresario en la puta carcel no estaria de mas. Porque en España no gana dinero la gente por lo mucho que lo ganan otros pocos, no porque no lo haya.
manuel h
6 feb 2009 | 08:02 PM
miedo me da ese final vengativo del post, porque yo tengo en casa un casilicenciado tecnológico... ¿hasta donde crees que llegará esa supervenganza?